En los últimos días un vídeo sigue apareciendo por todo lado. Es un
vídeo de una chica caminando por las calles de Nueva York. Un
resumen de 10 horas de camino y de los 108 piropos que recibe en este
tiempo. Es un vídeo publicado originariamente por Hollaback! (fusión
y jergalización de holler → holla = gritar y back = atrás), una
plataforma cuyo objetivo es acabar con el acoso callejero. En poco
tiempo el vídeo ha rebotado en redes sociales, periódicos en línea,
etc. Más que el vídeo en si, la cosa más impresionante son los
cientos de mensajes de respuesta al vídeo (de hombres, pero no sólo)
en YouTube y en varios periódicos que siguen diciendo “pero decir
'hola guapa' es ser gentil, no hay nada malo en esto. La culpa es de
las feminazis que odian a los hombres y ven acosos por todo lado. Las
quisiera ver a los 60 años con las tetas al suelo cuando nadie les
dice nada por la calle; rogarían por un poco de atención!”. O
cosas así.
La
discusión que siguió se centró en las miradas.
No
quiero empezar a hablar de que estoy de acuerdo con el tipo de
denuncia que aparece en el vídeo, o de que dar a una persona
(generalmente una chica) atención no deseada ES un acoso y tampoco
quería hablar de estas cosas N.M. Esto es sentido común para él y
para mi, así como para muchos chicos (lamentablemente todavía
demasiado pocos). Tampoco hablamos de miradas lascivas o que hacen
sentir incómodxs.
Pero
simplemente, ¿miras a las chicas? ¿Qué sientes por dentro? ¿Dónde
termina la espontaneidad y empieza el autocontrol que nos imponemos
“los chicos respetuosos”?
Lo
que yo pienso es que sea normal mirar a las personas del género que
más nos interesa, pero la manera que tienen los chicos y las chicas
de hacerlo —para quedarnos sólo en los géneros numéricamente másimportantes y que personalmente conozco más— es muy diferente.
Eónes
de patriarcado han hecho que los chicos de hoy en día reputen normal
dar atención no deseada a otras personas(usualmente chicas);
exactamente lo que pasa en el vídeo que nos llevó a esta discusión.
Pocos años de feminismo nos hicieron dar cuenta que esto no está
bien, pero muchos de nosotros se paran mirando a las chicas de manera
muy descarada, porque esto sería algo que nos surgiría de manera
“natural”.
El
mismo patriarcado ha hecho que las chicas se porten de manera muy
diferente. Si una chica hiciera lo que hicieron los chicos en el
vídeo, esto estaría muy mal visto (porque no sería “normal”).
Si una chica se quedara a mirar de manera descarada el culo de un
chico, esto también estaría muy mal visto. Así que ellas han
aprendido a hacerlo de manera mucho más discreta.
Aunque
no hubieran “confesiones” de las mismas chicas que dicen que sí
miran, no me creería que las chicas no miran a una persona que le
interesa. Es —para mi— una natural atracción hacia lo bello.
¿Quien no se para a mirar o hacerle mimos a un cachorro? Yo miro
también a chicos guapos, pero cuando hay también una componente
sexual, el hecho es más común.
Lo
que dicen algunas personas que están más concienciadas con asuntos
de género (lxs feministas) es que cuando un chico se queda a mirar
a una chica —muchas veces de manera descarada— lo hace porque
está viendo a la mujer como un objeto; que no la está viendo como
una persona. Yo no creo que sea esto lo que pasa —por lo menos no
para todos los chicos—, así como no creo que sea lo que pasa
cuando una chica mira a un chico y aunque una mirada a alguien que no
se conoce necesariamente se queda en el aspecto más superficial.
Volvemos a lo que decía antes sobre la atracción hacia el bello.
Entonces ¿es natural que un chico se quede a mirar a una chica y que
lo haga descaradamente? En este caso, creo que el saber que estamos en
una posición de poder de género nos daría a los chicos este
descuidado. Pero ¿se queda todo en esto? ¿No hay también una
componente natural? En su libro Testo Yonqui, Beatriz Preciado habla
de como la utilización de testosterona sintética produce cambios en
sus sensaciones
corporales. Entre ellas el aumento del deseo sexual.
De este mismo tipo de aumento de deseo al usar testosterona hablan también unos transexuales hombres barceloneses en un documental del que desafortunadamente he olvidado
el nombre. Claro, estoy hablando de deseo sexual, pero quizás el
hecho de que un cambio en la cantidad de hormonas pueda cambiar la
manera de portarse de las personas me hace pensar en una componente
más natural en la manera de portarse de muchos chicos.
Lo
en que sí veo un ver a la mujer (o en menor mesura a los chicos)
como un objeto es observar en que y en quien nos fijamos.

¿Entonces?
¿Natural? ¿Social? ¿”Normal”?
Las
preguntas están aquí para ser debatidas.